Antes de que existieran los hombres, antes incluso de que la Tierra estuviera preparada para recibir la vida, Dios quiso poblar la creación con seres puramente espirituales. En el universo de Eutrapelia, estas criaturas reciben el nombre de Guardianes del Cielo, también llamados Heraldos: mensajeros, custodios y servidores del Rey. No fueron creados por necesidad, sino por amor. Creados para amar Los Guardianes nacen del deseo de Dios de comunicar el amor que eternamente vive